Tzedaká. Caridad con el prójimo.



Por: Mónica Maydez.

“Porque no dejará de haber menesteroso en la tierra, por lo mismo yo te mando diciendo: Ampliamente has de abrir tu mano a tu hermano, es decir a tu pobre y tu menesteroso en tu tierra” (Deut. 15.11)

"La Tzedaká libra de la muerte"

Tzedaká es una palabra hebrea que significa solidaridad, su origen viene de la palabra tzedek que significa justicia; así tzedaká es la restitución del derecho de un semejante a vivir con dignidad.  

Ayudar a nuestros hermanos es una responsabilidad, ayudarlos para que puedan mantener un trabajo, para que se restablezcan económicamente y no dependen de nadie más que del Creador. Ahora, esto es algo difícil de entender cuando en las iglesias protestantes siempre nos han pedido un diezmo. Nos convencen sutilmente y con Biblia en mano para darles el 10% de nuestros ingresos. Después de eso ya no sabemos qué pasa con el dinero que dimos. ¿En qué lo gastan? Solo es cosa entre ellos y D.os, dicen.

Dicen también que es una obligación del cristiano dar el diezmo al Pastor que, dicho sea de paso, muchas veces no trabaja. Bueno, no posee un trabajo en el mundo, sino que trabaja para D.os y puede tomar algo de los diezmos para vivir. Esto en palabra de ellos. 

La verdad es que, de las tres religiones monoteístas, solo ocurre en la protestante. Judíos y musulmanes apoyan siempre a los hermanos menesterosos.  Quizá por ello no haya judíos pobres, todos poseen fábricas, empresas, negocios, etc. y cuando llegan a caer en desgracia, los hermanos lo ayudan y ¿esto por qué? Bien, porque es una responsabilidad social el que entre todos erradiquen la pobreza.  Ellos son una comunidad sólida y próspera. Si quieres mirarlo por el lado espiritual al identificarlos como pueblo de D.os, está bien; sin embargo son solidarios y no dejan en la desgracia económica a una familia de su comunidad.

¿Qué pasaría en tu comunidad si esos (100,200,300,etc.) pesos, en lugar de sumar a la familia del pastor, se lo das a una familia realmente necesitada? Piensa… seguro podrían adquirir artículos de primera necesidad, podrían comer, podrían vestir.

¿Cómo fluctuaría nuestra sociedad si todo ese dinero, que juntan los pastores para edificar iglesias ostentosas, se pusiera en manos de los más necesitados para apoyarlos a la constitución de un negocio?

Nuestra sociedad, sin lugar a dudas, sería diferente. Esto no resulta en la utopía, dado que es una realidad entre el pueblo hebreo. Resulta que un pastor jamás te dirá que sí, que mejor le des tu diezmo a una familia necesitada en lugar de dárselo a él. Para muchos pastores, las iglesias resultan un buen negocio.

Ahora, los judíos dicen que la Tzedaká resulta tan poderosa que es una protección para la persona que la da. Que es mejor dar al necesitado, porque eso nos hará más grandes. Que la tzedaká hace que D.os nos perdone y sobre todo, hace que sobreabunde.

Moisés ben Maimón, nos habla de ocho niveles de hacer Tzedaká en Mishné Torá:

“Leyes de caridad” (Del nivel más alto al inferior)

8. Dar dinero, en préstamo o cómo regalo, a una persona que ha perdido su trabajo. Esto, no para mantenerlo, sino para ayudarlo a que se recupere y pueda montar un negocio o bien, que consiga un trabajo.

7. Dar dinero de caridad o comida, o brindar artículos de primera necesidad sin saber a quién está destinada y quien recibe, tampoco sabe de quién proviene. Ayudar de forma anónima.

6. Dar dinero a alguien conocido, pero el beneficiario no sabe quién le da la caridad.

5. Los pobres que saben de quién recibe, pero el benefactor no sabe a quién ayuda.

4. Entregarle al necesitado antes que este nos pida. Brindar la ayuda antes de que se nos solicite.

3. Entregarle ayuda a aquel que nos ha pedido.

2. Colaborar con una cantidad menor a la solicitada, pero lo hace con gusto, con alegría.

1. Dar caridad de mala gana. Sin amor y con desgano.

Todos los niveles son importantes y en algún momento los hemos practicado. Los sabios explican que la Tzedaká debe darse con alegría y motivando al necesitado. Alegrar el corazón de la viuda. También es importante dar esta caridad a aquellos que se dedican de tiempo completo al estudio de la Torá.

Una persona que ayuda a los demás, tiene gran mérito y logra paz. La bendición de HaShem está continuamente sobre él. Dedica tu diezmo a causas diferentes, te volverás más generoso y te sentirás mejor contigo mismo. Dar para redimir tu espíritu. Cuando tú das, tú recibes.

Recuerda: mayor beneficio tiene quien da que quien recibe.

 

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