La gran matriarca. 2/2


 Imagen: https://www.enlacejudio.com/2020/03/05/que-significa-este-nombre-hebreo-sara-sarai/

Por: Mónica Maydez.


“La primera mujer que se ríe en la Biblia”

 

La literatura bíblica nos dice que Sara era estéril, ella pensaba que Elohim le había causado ese mal, que entonces, era considerado como deshonra. ¡Claro que lo causó Elohim! ¿Sino quién? Pero esta “deshonra” llevaba implícita un plan, ese plan era mostrar la grandeza del Eterno al hacer que Sara concibiera en su vejez, incluso cuando ella ya no menstruaba (Gn. 18:11).

En el contexto bíblico, recordemos que Sara y Abraham fueron bendecidos a través de Faraón, cuando este le dio a Abraham ovejas, vacas, asnos, siervos, criadas, asnas y camellos, por causa de ella. No específica en qué momento Agar llega a ellos, aunque seguramente iba ahí, en la dote que Faraón les dio.

Ahora, puedo suponer la aflicción de Sara al no poder concebir y también puedo imaginar los problemas de pareja que quizá tenían por la misma causa. A tal grado que Sara le dice a Abraham: -Te ruego, pues, que te llegues a mi sierva, quizá tendré hijos de ella. Y atendió Abraham al ruego de Sara. (Gn. 16:2)

Ese versículo resulta punto clave para entender que era ella quién deseaba tener hijos, no hay un punto en el relato donde se muestre a un Abraham rogando por hijos o desesperado o con dolor por no tener hijos. Quizá porque D.os ya le había dicho que sí tendría descendencia  (Gn. 15). cosa que por cierto, no le comunica a Sara, al menos no hay evidencia de eso, ya que Sara le pide que tenga hijos con Agar la egipcia.

Abraham atiende la indicación de su esposa y, con Agar, tiene un hijo: Ismael. A pesar de que Sara dice que “quizá tendrá hijos de su sierva”, la literatura no hace mención de que Sara cuidara del niño. Pasa que cuando Agar sabe que está embarazada, comienza a tener cierto aire de superioridad con ella, comienza a despreciarla.

Especulando, Sara ofendida y con justa razón, le reclama a Abraham. Esto se refleja en Gn 16:5, dicho versículo no creo que deba leerse con solemnidad, sino dándole entonación de reclamo, de enojo, de afrenta. Siguen siendo problemas de pareja. Seguramente te preguntarás “Cómo es posible que Sara le reclame a su esposo por algo que ella misma le pidió”, sucede que Sara no esperaba aquel despreció que recibió por parte de su vasalla. Tampoco se muestra que Abraham hubiere reprendido a Agar por su conducta. Él se limitó a decirle a su esposa que hiciera con Agar lo que mejor le pareciera.

Gn. 16:6 Retrata algo impresionante: “Y como Sarai la afligía, ella huyó de su presencia”.
Afligir: Causar molestia o sufrimiento físico. Esto presta para una interpretación abundante:

 

Sara, como dueña de Agar, podía hacer lo que quisiera con ella y nadie se lo reclamaría. Estamos en los tiempos donde era válida la compra de personas o bien, aceptarlas como regalo. Por lo tanto, no era mal visto y tampoco era juzgado lo que se hiciere con los siervos.

Al comprender el significado de “Afligir” podríamos suponer que Sara comenzó a imponerle tareas pesadas, quizá limitó su alimentación, quizá llegó a darle un golpe. No sabemos de cierto porque es algo que la Biblia solo sintetiza diciendo que la afligía. ¿Qué tan duro pudo haber sido esa aflicción para que Agar huyera y Elohim la encontrara junto a una fuente de agua en el desierto?

Me resulta importante resaltar que, si Sara tenía el poder para afligir a su servidumbre, no era una mujer sumisa o que dependiera completamente de su esposo. Él le dice que haga como mejor le parezca y a ella le pareció bien afligir a la muchacha egipcia y nadie se lo impidió porque ella era la gran señora. Sara era fuerte en decisiones y en acciones.

La aflicción causa tristeza, miedo, depresión, ansiedad, soledad. Por esto, Agar huye al desierto. D.os le indica que regrese a casa de su señora y se ponga sumisa bajo su mano. Quizá aquí el Eterno le ordena que no la desprecie ni la mire con altanería. Ya que se asume que ella regresa y no se percibe más que Sara le de malos tratos. Aunado a que D.os le promete que multiplicará su descendencia. Ismael será un hombre fiero.

Es posterior a esto, cuando YHWH hace pacto con Abraham, “…circuncidar la carne del prepucio…” y además, lanza la promesa de descendencia y la de Sara “Y la bendeciré, y también te daré de ella hijo; sí, la bendeciré, y vendrá a ser madre de naciones; reyes de pueblos vendrán de ella”.

En el verso 18:12 Sara se ríe porque escucha que será madre de un hijo (Isaac). Su risa puede mirarse de varias formas:

1.       Es la primera mujer de quien se lee en la historia bíblica que se ríe.

2.       Duda porque ya es de edad madura (90 años).

3.       Su risa bien podría interpretarse como sorpresa y entusiasmo, incluso emoción.

Al nacer Isaac, Sara dice “D.os me ha hecho reír, y cualquiere que lo oyere, se reirá conmigo” 
(Gn. 21:6) Una risa llena de asombro, incluso incredulidad porque ¿Qué mujer podría dar a luz a los 90 años, cuando ya no menstrua? Solo aquella que se encuentre y cuyo embarazo e hijo sean parte del maravilloso plan de Hashem. Es decir, Sara.

Una prueba más del amor que D.os tenía por Sara, cuando Abimelec  rey de Gerar tomó a Sara. El Eterno hirió la casa de Abimelec cerrando toda matriz, incluyendo a su mujer. Más cuando Abimelec la devuelve a Abraham, D.os sana a su mujer y a sus siervas y tuvieron hijos. (Gn. 20)

Para cerrar este escrito me gustaría ir al pasaje que nos redacta la muerte de Sara, 127 años tenía cuando expiró en Hebrón. Abraham lloró por ella e hizo duelo. Además compró, por cuatrocientos ciclos de plata (450 monedas) la cueva de Macpela, dicha propiedad resalta en la actualidad por estar sepultados los patriarcas, ya que cuando Abraham murió, fue enterrado ahí por sus hijos Ismael e Isaac.


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